Adiós a Gene Hackman (1930-2025)

Esta semana, hemos conocido la muerte de Gene Hackman. Para los que nos acercamos al cine en los 70 y los 80, era una imagen conocida, una presencia frecuente que disfrutamos plenamente en los 90. Cuando se proyectaban sus películas, antes de la era de las plataformas televisivas, acudíamos a verlas, conscientes de la calidad de su trabajo y de la de producción en que intervenía. La suya fue una vocación tardía: no se entregó a ella hasta los 30 años, y alguna vez declaró que una de sus inspiraciones fue el Marlon Brando de un Tranvía llamado deseo (Elia Kazan, 1951). Seguramente por eso sus primeras interpretaciones estaban ya cargadas de madurez. Es una opinión personal que no ofrecía una contundencia física en escena, a pesar de su estatura, pero sí cautivaba a la cámara, alternando la sobriedad gestual y emocional con lo más visceral y excesivo. Una calidad que avalan los directores que contaron con él como Penn, Coppola, Eastwood, Alan Parker; y sus 2 premios Óscar, 2 Bafta y 4 Globos de Oro.

 

Lo recordamos en el espontáeo, insolente y agresivo hermano de Clyde Barrow en Bonnie and Clyde (1967); la interminable persecución a pie y en coche, por la ciudad y en el metro de Nueva York, en French Connection (1971); rivalizando por dominar el arcén de carretera en Espantapájaros (1973), un canto a la independencia, la libertad y la camaradería; el paranoico investigador experto en grabaciones de La conversación (1974). No podremos olvidar sus duelos en Sin Perdón y en Rápida y mortal (1995), o la sobria convicción del compromiso con la verdad en Arde Mississipi (1988).

 

Sus actuaciones representan una generación, una época del cine centrado en los años 70 y 80. Pero fue brillante en algunos grandes clásicos ya de los 90 como su magistral presencia –y quien no- en la mencionada Sin perdón (1992). Su filmografía supera los setenta títulos en que fue militar, juez, gobernador, candidato a la presidencia, abogado, a veces corrupto…. Pero quiero dejar aquí una actuación breve y especial; un cameo cómico que merece la pena compartir, en el Jovencito Frankestein de Mel Brooks (1974):

Por muchas razones, eligió una discreta retirada hacia 2004, dedicándose entonces a escribir y a pintar. A finales de enero cumplió los 95 años así que había vivido una larga vida. Nos ha dejado un legado de interpretaciones magistrales. El cine, que nos ofrece vivir una fantasía durante un par de horas, nos seguirá engañando, permitiéndonos seguir viendo vivo a este gran actor, manteniendo un duelo en el oeste, persiguiendo a los delincuentes por Brooklyn, caminando por los arcenes de una América profunda, o luchando contra el racismo en Mississipi.

Un comentario

  1. HAHAHA esta escena es mítica :)))))). Aunque no entiendo casi nada porque hablan con acento sureño fortísimo.
    Otra escena que nos hizo reir a toda la familia era aquella de Superman en que se presentaba : «Soy Lex Luthor, el bandido más malvado de la Galaxia». Nos mondábamos de risa. También nos gustaba mucho su papel de abogado malo en «El Jurado», otro peliculón con John Cusack, Rachel Welsz y Dustin Hoffman.
    Pero para mi la mejor sin duda, «Arde Mississippi».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ultimos posts
Un mundo sin maltrato animal
Varios

Un mundo sin maltrato animal

Hay preguntas que uno no se hace… hasta que un día ya no puede evitarlas.   Durante mucho tiempo acepté, como casi todos, dos ideas sin detenerme demasiado: que los animales formaban parte natural de nuestra alimentación y que eran

Leer más
Morir en la arena
Cultura

Morir en la arena

Sinopsis editorial   La vida de Rodolfo siempre ha estado marcada por el trauma de la guerra de Angola, pero sobre todo por el asesinato de su padre a manos de su hermano Geni, apodado Caballo Loco. Ahora, recién jubilado,

Leer más
Cuando la mayoría no decide
Política

Cuando la mayoría no decide

Según un estudio de la Fundación BBVA sobre percepciones sociales hacia los animales, el 77 % de los españoles considera inaceptables las corridas de toros. Porcentajes similares rechazan prácticas como la caza deportiva o los espectáculos con animales. La sensibilidad

Leer más
Votantes de Trump (Al Jazeera)
Política

No es Trump, son sus votantes

Cuando millones de personas eligen libremente al mismo líder lunático dos veces, el problema ya no es él, el problema son ellos.   Hay una comodidad enorme en señalar a Donald Trump como el gran villano de nuestro tiempo: es

Leer más

¿Quieres recibir nuestra newsletter?