Mérida

Cuando visité Mérida por primera vez, hace unos 5 años, me dió la impresión de que era una ciudad que, fuera de los vestigios romanos y del Museo Romano de Mérida, era vulgar y aburrida. Este año sin embargo he descubierto una Mérida completamente diferente, hermosa y espectacular.

 

Como en otros comentarios de viajes que hago en Zona Boomer, no te voy a dar la lata con toda la información cultural que ya puedes encontrar en las guías de viajes, en Tripadvisor o que te va a contar tu guía de free tour. El Teatro Romano, el Anfiteatro, el Templo de Diana, el Museo y otras herencias romanas son espectaculares y debes visitarlos. Pero en este viaje he descubierto dos atracciones en Mérida que por sí solas merecen la visita.

 

Al llegar a Mérida, tal y como suelo hacer cuando llego a una ciudad, dejé el coche en un párking próximo al centro: el párking de Atarazanas. El paisaje al rededor del párking me llamó la atención, así que después de visitar la herencia romana, me dirigí a las proximidades, donde se encontraba el espectacular Puente Romano desde el que se divisa la preciosa ribera del Guadiana, formada por varias islas fluviales y brazos de agua que durante nuestra visita estaban a rebosar de agua. El paisaje es magnífico y fotogénico, está lleno de vida, de paseantes y de piraguas que recorren el río, y se puede disfrutar a lo largo de la ribera y del puente, y se pueden avistar aves muy interesantes, como la garza real, a la que hice una foto que te dejo en la galería.

Aprovechando el paseo, que está muy bien acondicionado, nos dirigimos por el norte hacia el Acueducto Romano. Mucha gente conoce el Acueducto Romano de Segovia, pero por alguna razón, el de Mérida es poco conocido a pesar de ser tremendamente fotogénico, y estar en un paisaje muy bien acondicionado que desde luego merece la pena disfrutar, sobre todo a la hora del atardecer, cuando la luz dorada incide de lleno en la construcción y te puedes hinchar a hacer fotos. 

 

Nosotros comimos en el Restaurante Tuétano, en pleno centro de la ciudad, varios platos de carne excelentes, incluyendo unos tuétanos (atendiendo al nombre del restaurante) que estaban magníficos. Muy buen local y servicio magnífico. Os dejo algunas fotos de la comida en la galería.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ultimos posts
Sensibilidad
Fotografía

Sensibilidad

El gran avance y diferencia que nos trae la era digital en las cámaras con respecto a los soportes químicos de antaño, es la sensibilidad de los dispositivos a la hora de captar la luz. La elección de la sensibilidad del

Leer más
La liturgia de las cosas
Varios

La liturgia de las cosas

¿Cuántas de nuestras costumbres sobreviven gracias al decorado que las rodea? Los seres humanos tenemos una curiosa habilidad: convertir casi cualquier actividad en una liturgia. Cuando algo nos gusta, cuando forma parte de una tradición o cuando tiene un fuerte componente

Leer más
La vida no se puede monitorizar
Salud

La vida no se puede monitorizar (III)

Durante mucho tiempo creí que, si hacía las cosas bien, la vida permanecería bajo control. Con los años he entendido que esa es una de las mentiras más tranquilizadoras y frágiles que nos contamos. Nos cuidamos, planificamos, anticipamos escenarios. Y todo eso

Leer más
Dust in the WInd
Varios

Dust in the Wind

Hay ideas que nos acompañan desde hace años sin que sepamos muy bien cuándo empezaron a resonar dentro de nosotros. Una de ellas es esa frase que tantas veces hemos escuchado y que el grupo de rock progresivo Kansas convirtió

Leer más
El dia que me quité el reloj inteligente
Salud

El día que me quité el reloj inteligente (II)

A mediados de agosto de 2025 disfrutaba de unos días de descanso en nuestro habitual lugar de veraneo. El paisaje invitaba a la lentitud y las horas transcurrían con esa serenidad que solo aparece cuando no hay nada urgente que

Leer más

¿Quieres recibir nuestra newsletter?