
No vamos a pedir perdón por ser boomers
En los últimos tiempos noto cómo se ha ido extendiendo una sensación extraña, una especie de ruido de fondo que incita a mirar a otros con desconfianza, como si se buscara un chivo expiatorio. Se ha instaurado el relato de que los boomers somos los culpables de algunos de los problemas








