Sinopsis editorial
La vida de Rodolfo siempre ha estado marcada por el trauma de la guerra de Angola, pero sobre todo por el asesinato de su padre a manos de su hermano Geni, apodado Caballo Loco. Ahora, recién jubilado, Rodolfo se encuentra con que recobra la intimidad inesperada de su cuñada Nora, viejo amor de juventud, pero también con una noticia inquietante: van a excarcelar a su hermano parricida, aquejado de una enfermedad incurable, y no tiene otro destino que la casa familiar. En esa tensa espera, y durante poco más de una semana, se reavivarán viejos rencores, secretos familiares que creían enterrados, y en especial los detalles del sangriento asesinato que cambió la vida de todos en la familia. Solo la llegada de la hija de Rodolfo, y la intervención de un joven triunfador en una Habana desahuciada, darán el último y desesperado apoyo a Rodolfo. Un relato dramático, una novela magistral, que cuenta cincuenta años de historia de un país.
Comentario
Nunca he estado en Cuba, sin embargo me fascina Cuba por la historia, sobre todo por su historia reciente, por cómo fueron capaces los cubanos de enfrentar y derrotar a una cruel dictadura, y cómo han sido sin embargo engañados por las consignas de sacrificio, de persecución de falsas utopías que no solo no han llegado sino que les han arrastrado a una miseria cada vez más generalizada. Los personajes de las novelas de Padura reflejan esa miseria: familias partidas con hijos que han emigrado a España o Miami que mantienen a los que se han quedado en Cuba por falta de coraje o por cuidar a sus mayores, expertos ya en supervivencia y que se las tienen que ingeniar incluso para conseguir algo de comida cada día en medio de la escasez generalizada. Los escasos listos que se las apañan para hacer negocios, por supuesto ilegales, pero que les sirve para escalar en la escala social-política del régimen.
Padura sigue viviendo en La Habana, conoce Cuba como el que más, y eso se refleja en todos sus libros y sus personajes, como Personas decentes, Como polvo en el viento, o las historias del policía Mario Conde (no me canso de recomendar, además de los libros, la fantástica serie de TV de cuatro capítulos Cuatro estaciones de La Habana).
Morir en la arena cuenta la historia de una familia doblemente golpeada por la dureza de la vida en la isla y por la violencia de uno de los personajes que llevará a un trágico acontecimiento que les condicionará para siempre. Los vaivenes de los miembros de la familia para acomodarse a la situación, y sus relaciones (o falta de ellas) con los emigrados que ya rara vez vuelven a visitarles, describen la sociedad cubana de manera descarnada y apasionante.





