Arcachon es uno de mis lugares favoritos de Francia. La bonita laguna, el precioso pueblo, lleno de mansiones art déco y otros estilos, y por supuesto, las ostras.
Llegamos en coche desde Burdeos y nos alojamos en Hotel Le Grain de Sable, una casa de pueblo en Arès, al norte del bassin. La laguna o el bassin de Arcachon es una laguna de mar salada que comunica con el mar por un estrecho brazo, y que es un sitio especialmente dotado para crear las mejores ostras y donde se pueden avistar diversos tipos de aves. Dimos una vuelta a la laguna en coche, como siempre hacemos, parando en diversos sitios, y cenamos en Le Bouchon du Ferret, en el cabo Ferret, uno de los pocos sitios que había abiertos, ya que fuimos en Marzo fuera de temporada. Es un sitio agradable, estaba lleno de locales, y comimos una mariscada muy apetitosa.
El pueblo de Arcachon es una preciosidad. La parte alta está llena de mansiones de veraneo de diferentes estilos clásicos, y en la parte baja está el paseo marítimo que da a la laguna, lleno de terrazas y de miradores. Todo Arcachon se puede recorrer a pie aunque para ir a la parte alta hay que subir algunas cuestas. Mención especial merece el mercado de Arcachón, un bonito mercado de pueblo donde puedes comprar todo tipo de productos franceses, especialmente gastronomía local.
En el mismo mercado hay una magnífica ostrería donde tienen una pequeña piscina de agua de mar con diversos tipos de ostras vivas, y un pequeño restaurante con un amplio ventanal a calle, donde nos pusimos bien de ostras y otras delicias de la bahía. Después de comer compramos 6 docenas de ostras que pusimos en una bolsa térmica. La llevamos al hotel donde nos las guardaron en el frigorífico hasta el día siguiente. Al día siguiente nos volvíamos en coche a Madrid. Pusimos unas bolsas de hielo encima de las ostras en la misma bolsa y lo guardamos todo en el maletero del coche. Llegaron a casa perfectamente y estuvimos comiendo ostras con familia y amigos durante 5 dias. Las ostras estaban en perfecto estado.